¿Tu marco teórico explica tu investigación o solo acumula autores?

· · 14 min de lectura

¿Tu marco teórico explica tu investigación o solo acumula autores?

¿Tu marco teórico explica tu investigación o solo acumula autores?

Cinco decisiones metodológicas para construir un marco teórico con sentido

Por Vilma María Pérez Viñas. TEXTUM. Mentoría Académica

Introducción

El marco teórico suele ser uno de los capítulos más extensos de una tesis o de un proyecto de investigación. Durante semanas, e incluso meses, el investigador revisa libros, artículos científicos y antecedentes con la intención de fundamentar su estudio. Sin embargo, al concluir la redacción, no siempre resulta evidente si ese esfuerzo realmente ha contribuido a comprender la investigación o si simplemente ha dado lugar a una recopilación de información.

Es frecuente encontrar marcos teóricos repletos de definiciones, citas y referencias que, aunque correctas desde el punto de vista académico, apenas guardan relación con el problema científico que la investigación pretende resolver.

Desde la perspectiva de TEXTUM, el marco teórico no tiene como finalidad demostrar cuánto ha leído el investigador. Su verdadera función consiste en organizar el conocimiento científico necesario para comprender el objeto de investigación, fundamentar el problema científico y orientar las decisiones metodológicas que darán coherencia a todo el proceso investigador.

Estas cinco decisiones pueden ayudarte a comprobar si tu marco teórico está cumpliendo realmente esa función.

1. Antes de buscar autores, delimita qué necesitas comprender

Uno de los errores más frecuentes consiste en iniciar la búsqueda bibliográfica sin haber definido con claridad qué necesita comprender la investigación.

Como consecuencia, el investigador comienza a recopilar información sobre todos los temas relacionados con su área de estudio. El resultado suele ser un capítulo extenso, pero poco articulado, en el que aparecen conceptos interesantes que aportan muy poco a la comprensión del problema científico.

Antes de seleccionar el primer artículo o libro, conviene formular una pregunta diferente:

¿Qué conocimientos científicos necesito para comprender el objeto de investigación y fundamentar el problema científico que orienta este estudio?

La respuesta marcará el rumbo del marco teórico y permitirá seleccionar únicamente los referentes realmente pertinentes.

2. No todo concepto importante debe formar parte del marco teórico

Es habitual pensar que un buen marco teórico debe comenzar con los conceptos más generales de la disciplina. Por eso encontramos investigaciones sobre comprensión lectora que empiezan definiendo educación, pedagogía, aprendizaje, currículo, tecnologías educativas y otros temas relacionados.

Todos esos conceptos pueden ser relevantes dentro del campo de las Ciencias de la Educación. Sin embargo, su importancia disciplinar no justifica automáticamente su inclusión en una investigación concreta.

Cada categoría incorporada al marco teórico debe responder a una necesidad de comprensión del objeto de investigación y contribuir a la fundamentación del problema científico.

Cuando un apartado no cumple esa función, el capítulo pierde coherencia y el lector tiene dificultades para identificar el verdadero hilo conductor de la investigación.

3. Organiza categorías, no autores

Uno de los rasgos más frecuentes de un marco teórico poco consistente es que avanza autor tras autor.

Primero se presenta lo que plantea un investigador, después otro y, finalmente, un tercero. Aunque la información sea correcta, el resultado suele convertirse en una sucesión de resúmenes sin una verdadera integración conceptual.

Un marco teórico sólido se organiza alrededor de las categorías que estructuran la investigación, no alrededor de la secuencia de autores consultados.

Los autores aportan evidencias, perspectivas y argumentos; las categorías organizan el conocimiento y permiten comprender el fenómeno investigado.

Pero un buen marco teórico va un paso más allá. También pone en diálogo las diferentes posiciones teóricas existentes y exige que el investigador fundamente la perspectiva que asume.

Esa doble tarea —analizar críticamente las aportaciones de otros autores y construir una posición científica propia— convierte el marco teórico en mucho más que una revisión bibliográfica: lo transforma en el espacio donde comienza a construirse la identidad científica de la investigación.

4. Comprueba que cada apartado responde a una necesidad de la investigación

Antes de dar por terminado el capítulo, revisa cada uno de sus apartados y pregúntate:

¿Por qué este concepto forma parte del marco teórico?

¿Qué aporta para comprender el objeto de investigación?

¿Cómo contribuye a fundamentar el problema científico?

¿Volverá a utilizarse durante el análisis de los resultados o en las conclusiones?

Si no encuentras una respuesta clara, probablemente ese contenido necesite ser reorganizado, reducido o incluso eliminado.

La coherencia de un marco teórico no depende de la cantidad de información que contiene, sino de la relación que cada uno de sus componentes mantiene con la investigación.

5. El marco teórico no termina cuando termina el capítulo

Muchos investigadores consideran que el marco teórico es un requisito que se cumple al finalizar el primer capítulo.

Sin embargo, su función no concluye ahí.

Las categorías desarrolladas en el marco teórico deben acompañar toda la investigación. Son el referente desde el cual se interpretan los resultados, se discuten los hallazgos y se construyen las conclusiones.

Cuando un concepto aparece únicamente en el marco teórico y desaparece del resto del trabajo, conviene preguntarse si realmente era necesario desarrollarlo.

Un marco teórico metodológicamente coherente acompaña al investigador desde la formulación del problema hasta la interpretación final de los resultados.

Perspectiva TEXTUM

Desde la perspectiva de TEXTUM, un marco teórico no es una colección de definiciones ni una demostración de cultura bibliográfica. Es una arquitectura conceptual construida para comprender el objeto de investigación, fundamentar el problema científico y orientar las decisiones metodológicas que darán coherencia al proceso investigador.

Pero también cumple otra función esencial: permite al investigador construir una posición científica propia a partir del diálogo crítico con el conocimiento existente.

La calidad de un marco teórico no se mide por el número de autores citados, sino por la pertinencia de las categorías que desarrolla, por la forma en que esas categorías dialogan entre sí y por la solidez de la posición teórica que sustenta la investigación.

En TEXTUM creemos que un marco teórico no se construye para demostrar cuánto ha leído un investigador, sino para hacer visible cómo piensa científicamente.

¿Quieres profundizar?

Este artículo ofrece una orientación práctica para mejorar la construcción del marco teórico.

Si deseas comprender con mayor profundidad su función metodológica, sus componentes y la relación entre referentes teóricos, bases teóricas y fundamentos teóricos, te invitamos a consultar la Categoría Metodológica CM-01. Marco Teórico Referencial, donde desarrollamos este concepto desde la perspectiva metodológica de TEXTUM.

Solicitar diagnóstico académico gratuito

Volver al Blog